viernes, 22 de julio de 2011

~ Mis Palabras ~

Era un verano caluroso cuando al atardecer a Sharon le pudieron las ganas de resolver una cuestión que le venia haciendo lastre hacia tiempo y necesitaba resolverla cuanto antes.

- ¿Acaso perdiste le don de la escritura?

La chica no podía dejar de preguntarse lo mismo desde que lo conoció y aprovechó aquel momento en que estaban solos ella y el, sentados en hamacas al atardecer, en el gigantesco balcón de su casa, la brisa hace mecer lentamente su melena como si el tiempo se ralentizara y solo el tema de conversación quedara vigente en el presente.

- En serio Charles, antes de conocernos escribías verdaderas genialidades que emocionaban a todo el mundo, entonces ¿Qué te ha ocurrido? ¿Por qué no escribes?

El Relatante no puede dejar de sonreír con la respuesta a dichas cuestiones en mente, tan sencilla y tan obvia que nadie la comprendería.

- Tan solo estoy enamorado, eso es todo.

Acalorada, Sharon no da crédito a lo que oye, se enfada a la vez que la tarde se torna rojiza, el ambiente desde el balcón deja de ser tan relajante.

- Pero que dices, el amor es la mayor expresión de arte que existe, enamorados todos y todas nos volvemos artistas, el amor es arte, como si se tratara de una musa ¿Cómo tienes el valor de afirmar que, precisamente esto es lo que te impide escribir?

Entonces Charles se hecha a reír y se levanta con cierta agilidad y con gracia, de un solo salto sale de la hamaca.

- En realidad ya deberías saberlo, la inspiración no me perdona haber perdido mis palabras.

Hablaba como si la obviedad estuviera de su lado, pero la chica aun más exasperada con el asunto se encuentra aun más confusa.

- ¿Qué quieres decir con eso?

El Relatante se acerca a la par que la luna llena sale iluminando la noche, le coje la cara con las dos manos, sonríe y la besa. Tras besarla la abraza suavemente y le susurra al oído dulcemente.

- “La palabras… mis palabras… me quedé sin ellas la primera vez que te vi.”

La chica entonces, emocionada lo abraza aun mas fuerte y las estrellas, como cientos de soles, iluminan el cielo negro de la noche.
Ahora lo comprendía, verdaderamente la respuesta era en realidad tan sencilla y tan obvia... que nadie la entendería.


Fdo: Iruam ”El Relatante” ---&-@

3 comentarios:

  1. “La palabras… mis palabras… me quedé sin ellas la primera vez que te vi.”

    Qué frase más épica. Sabes que a mí no me van estas cosas, pero mola que hayas vuelto a escribir, mozo.

    ResponderSuprimir
  2. Qué bien volver a leerte despúes de tanto tiempo. "Perdió sus palabras..." Qué romántico y emotivo.

    Genial :)

    ResponderSuprimir
  3. 1.
    http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=Amor

    ResponderSuprimir

~* Me Gusta Leer *~